Marcas de Mordidas ¿Fin de una Evidencia Identificatoria?

Durante mucho tiempo las marcas de mordidas han sido reconocidas como medios de prueba fundamentales, y en ocasiones únicos medios de prueba, para declarar culpables a muchos sospechosos de haber cometido un crimen. Estos últimos años sin embargo, varias Cortes de Justicia de los Estados Unidos han estado analizando y revisando casos donde la única evidencia en que se basó la condena de los imputados fue las marcas de mordidas.
Las marcas de mordidas se pueden definir, en simples palabras, como el proceso a través del cual el odontólogo forense (dentista) trata de hacer coincidir marcas dentales encontradas en la escena del crimen o cuerpo de la víctima, con el patrón dental de un sospechoso determinado.
De acuerdo al Programa “California Innocence Project”, en 1992 Ray Krone fue condenado por homicidio y sentenciado a la pena de muerte, pese a que el imputado alegaba inocencia. En ese caso la única evidencia existente era una marca de mordida encontrada en el cuerpo de la víctima. Pese a la condena, Krone continuó su lucha desde la cárcel logrando 10 años mas tarde que la Corte analizara nuevamente su caso. En esta oportunidad la Corte solicitó nuevamente el testimonio del Odontólogo Forense que realizó el análisis en primera instancia, percatándose de que sus pericias carecían de valor científico y no figuraban ser totalmente confiable. Posteriormente, la Corte solicitó un análisis de ADN de las evidencias del caso en cuestión, comprobándose con esto que Krone no había sido el autor del homicidio que se le imputaba, siendo este último liberado en 2002.
Otro famoso caso ocurrió en 1997, donde William Richards se enfrentó a un Juicio como imputado del homicidio de su esposa, en el cual los patólogos encontraron una marca de mordida en el cuerpo de la víctima. Esta evidencia fue analizada por un Odontólogo Forense, quien la presentó en el juicio donde declaró que sólo el 2% de la población tenía ese tipo de mordida y que el imputado podría haber sido el autor de esa mordida. El imputado fue condenado, pero él apeló a este resultado. Posteriormente, la Corte interrogó al Odontólogo Forense por segunda vez, declarando el experto en esta oportunidad que el imputado no era el autor de dicha marca dental. Esta nueva declaración permitió a la Corte, en el año 2014, revocar su veredicto.
Casos como los mencionados en los párrafos anteriores, pueden ser hallados tanto en los Estados Unidos como en el resto del mundo. Las controversias generadas a partir de ellos, llamó la atención de los organismos reguladores de la Odontología Forense, quienes entregaron por primera vez un pronunciamiento respecto a este tema en la Editorial de publicación de Septiembre del año 2011 del Journal of the American Dental Association. En este artículo, la Dra. Mary Bush indicó que el análisis de marcas de mordidas en piel, en adelante ya no serían reconocidos por esa asociación como una evidencia valida de imputación, esto debido a los resultados de los estudios realizados en la University of Buffalo. En estos estudios, los científicos lograron determinar que las marcas de mordidas no reflejan las características dentales de un individuo debido a la distorsión que ofrece la superficie de la piel (Bush, 2011).
Para clarificar este tema y así entregar una conclusión final a la comunidad científica, el Panel de Expertos en Temas Forenses de la Casa Blanca hace algunos años comenzó a solicitar estudios científicos a diversas Universidades y organizaciones.
Luego de varios estudios, a principios de Septiembre del 2016 el Panel de Expertos en Temas Forenses de la Casa Blanca, ratificó el pronunciamiento del Journal of the American Dental Association, afirmando que las marcas de mordidas en piel necesitan más estudios para obtener su validación científica, dando a conocer a la comunidad científica una trascendental conclusión:
“…finds that bitemark analysis does not meet the scientific standards for foundational validity, and is far from meeting such standards. To the contrary, available scientific evidence strongly suggests that examiners cannot consistently agree on whether an injury is a human bitemark and cannot identify the source of bitemark with reasonable accuracy.”
“… el análisis de marca de mordida no cumple con los estándares científicos para la validez fundamental, y está lejos de cumplir dichas normas. Por el contrario, la evidencia científica disponible sugiere fuertemente que los examinadores no pueden ponerse de acuerdo en relación si una lesión es una marca de mordida humana no y no pueden identificar la fuente de la marca de mordida con una precisión razonable.” (Report to the President Forensic Science in Criminal Courts: Ensuring Scientific Validity of Feature-Comparison Methods, September 2016).

Luego que se diera a conocer esta conclusión, la desacreditación de las “mordidas” como medio de prueba ha comenzado a surgir efectos en los Estados Unidos. Hoy muchas Cortes de Justicia, están revocando las condenas de individuos cuyas sentencias se basaron sólo en este tipo de medio de prueba. Estas conclusiones deberían también ser consideradas en los laboratorios forenses alrededor del mundo, debido a que ellas podrían cambiar el curso de las decisiones que los Tribunales de Justica puedan tomar en adelante, frente a reportes que usen marcas de mordidas como medio de prueba.

Carlos A. Gutierrez
Director Científico de TFS
Teacher Assistant Chaminade University of Honolulu

Fuentes:
-Report to the President Forensic Science in Criminal Courts: Ensuring Scientific Validity of Feature-Comparison Methods, September 2016
-Manual de Microantropología Forense.
-https://californiainnocenceproject.org/issues-we-face/bite-mark-evidence/
-https://www.forensicmag.com/news/2016/12/experts-argue-its-time-stop-using-bite-marks-forensics

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